Uno de los aspectos más característicos —y exigentes— de la operación en helicópteros es la capacidad de aterrizar en zonas no preparadas: áreas sin infraestructura aeronáutica, sin helipuertos certificados y muchas veces ubicadas en terrenos complejos. La DGAC chilena regula estas operaciones para asegurar que se realicen con criterios de seguridad, evaluación previa y procedimientos claros.
Si necesitas estudiar normativa, factores humanos o procedimientos para exámenes DGAC, puedes reforzar con el banco oficial en Aerotest.
1. ¿Qué se considera una zona no preparada?
La DGAC define como zona no preparada cualquier área que no esté certificada como helipuerto o aeródromo, y que no cuente con infraestructura diseñada para operaciones aéreas. Ejemplos comunes incluyen:
- Playas, caminos rurales y explanadas.
- Claros en bosques o zonas agrícolas.
- Cimas o laderas de montaña.
- Áreas urbanas abiertas (estacionamientos, plazas) autorizadas para emergencia.
- Zonas improvisadas para rescate o combate de incendios.
Estas áreas presentan riesgos que deben evaluarse cuidadosamente antes de aterrizar.
2. Normativa DGAC aplicable
Las normas principales que regulan estas operaciones son:
- DAN 91 – Operación general de aeronaves.
- DAN 137 – Trabajos aéreos (agrícola, forestal, rescate).
- DAN 61 – Requisitos de licencias y atribuciones.
La normativa exige que el piloto mantenga control total y evite operar en zonas donde el riesgo supere la capacidad operacional del helicóptero.
3. Requisitos para aterrizar en zonas no preparadas
El piloto debe realizar evaluaciones previas obligatorias, que incluyen:
- Evaluación meteorológica: viento, visibilidad, turbulencia, densidad altitudinal.
- Evaluación del terreno: pendientes, obstáculos, superficie, FOD.
- Evaluación operacional: peso, potencia disponible, curvas H/V.
- Evaluación de seguridad: presencia de personas, vehículos o animales.
En trabajos aéreos, estas evaluaciones deben quedar registradas en briefing u órdenes de misión.
4. Criterios de selección de la zona
La DGAC establece que la zona debe permitir:
- Aproximación y escape seguros.
- Espacio para evitar efecto de recirculación de polvo (brownout).
- Altura suficiente para hover IGE/OGE según performance.
- Ausencia de cables, árboles, antenas u otros obstáculos peligrosos.
- Superficie adecuada para apoyar patines sin riesgo de vuelco.
El piloto es responsable de rechazar la zona si no cumple los mínimos de seguridad.
5. Procedimientos de aproximación a zonas no preparadas
Los procedimientos habituales incluyen:
- Sobrevuelo inicial para inspección.
- Evaluación del viento mediante señales visuales.
- Aproximación alta y empinada para identificar obstáculos.
- Ingreso final controlado para evitar pérdida de referencias.
- Hover previo al contacto con el terreno (según modelo).
En zonas confinadas, los pilotos deben aplicar técnicas específicas de potencia y control fino.
6. Riesgos frecuentes identificados por la DGAC
- Brownout/whiteout por polvo, arena o nieve.
- Cables no visibles desde ciertas aproximaciones.
- Terreno blando o irregular.
- Turbulencia orográfica en montañas.
- Recirculación de rotor en zonas confinadas.
- Falta de potencia para hover o despegue vertical.
Conocer estos riesgos permite anticiparlos y mitigarlos durante la maniobra.
7. Obligaciones del piloto según normativa
- Garantizar que la operación no ponga en riesgo a terceros.
- Respetar limitaciones de peso y potencia del helicóptero.
- Evaluar continuamente la seguridad del entorno.
- Interrumpir la operación si las condiciones se degradan.
- Registrar la operación cuando corresponda (trabajos aéreos y SAR).
La DGAC establece que el piloto al mando tiene la responsabilidad final sobre la decisión de aterrizar o no.
8. Entrenamiento recomendado para estas maniobras
- Vuelo en zonas confinadas.
- Vuelo de montaña.
- Técnicas de hover de precisión.
- Gestión de emergencias en baja altura.
- Operaciones agrícolas o forestales bajo DAN 137.
- Práctica teórica recurrente con Aerotest.
Conclusión
Las zonas de aterrizaje no preparadas son parte esencial del trabajo diario de muchos pilotos de helicóptero en Chile. La DGAC establece criterios claros de seguridad y responsabilidad para asegurar que estas operaciones se realicen con planificación, criterio y dominio técnico. Un piloto bien entrenado y consciente de los riesgos puede operar de forma segura en prácticamente cualquier entorno.
Para estudiar normativa y prepararte para exámenes DGAC relacionados, puedes usar Aerotest, ideal para reforzar conocimientos operacionales.